Mensaje del Presidente
Eduardo J. Fábrega A.
El 2025 fue un año que reafirmó la solidez estructural de nuestro modelo de negocios y la consistencia de su ejecución.
En un entorno caracterizado por la inflación médica persistente, el incremento en los costos de siniestros, particularmente en los ramos de salud y automóviles, y una evolución continua del marco regulatorio, la industria aseguradora enfrentó condiciones que le exigieron mayor disciplina técnica y rigor operativo. En este contexto, mantuvimos una trayectoria consistente, crecimos por encima del mercado y fortalecimos la calidad de nuestros resultados.
Las cifras de nuestro desempeño en el 2025 apuntan a resultados exitosos. Más importante, sin embargo, son las fortalezas que originaron esos logros. Tenemos un negocio técnico rentable, sustentado en una suscripción disciplinada, una gestión activa de la siniestralidad y una asignación prudente del capital. Este enfoque nos ha permitido sostener, consistentemente a lo largo del tiempo, niveles de rentabilidad adecuados sin depender de los ingresos financieros para compensar debilidades operativas.
Durante este año, avanzamos significativamente en mejorar la rentabilidad del ramo de salud, impulsamos iniciativas orientadas a optimizar la experiencia del cliente y continuamos fortaleciendo nuestras capacidades tecnológicas y analíticas. Todo esto dentro de un marco de control que prioriza la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
La adopción de la norma contable internacional sobre contratos de seguros, la NIIF 17, en el 2025 constituyó un hito. Este proceso implicó una transformación profunda en nuestras capacidades actuariales, financieras y tecnológicas.
Obtener de los auditores externos una opinión sin salvedades en el primer año de la implementación de una norma tan exigente, es muestra de la calidad de nuestro equipo y la robustez de los procesos.
Nuestra presencia en los seis países de Centroamérica continúa siendo una ventaja competitiva diferenciadora. Con 47% de nuestras primas generadas fuera de Panamá, contamos con un fuerte posicionamiento para diversificar los riesgos, capturar oportunidades de crecimiento y sostener una base de ingresos más estable.
Mirando hacia adelante, anticipamos que el entorno continuará siendo exigente. La evolución de los costos de siniestros, la dinámica del mercado de reaseguro y la intensidad competitiva son todos factores de importancia que requerirán que mantengamos y profundicemos la disciplina que nos ha caracterizado.
No obstante, ante este panorama retador, nuestra orientación se mantiene sin cambio: hacer bien lo esencial, proteger a nuestros asegurados y construir valor sostenible en el tiempo.

